Preguntas
Yo creo que todos le tenemos miedo a algo, sea en mayúsculas o minúsculas. Siempre hay algo.
Se acerca la noche... Reviso bajo mi cama; en la silla de mi escritorio, detrás de mis libros, entre las sombras de ropa, entre mis cajones... no hay nada. Me acuesto y estoy alerta, miro al techo y de nada me sirve.
Porque no hay ni habrá nadie ahí, mis monstruos no son figuras extrañas, ellos son ese símbolo después de cada palabra, de cada argumento, cada pensamiento, y de entre tantos con cara de "¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿quién?" siempre predomina el "¿Por qué?". Por eso antes de dormir me digo que no exisen los signos de interrogación, que no hay más puntos suspensivos.
A veces lo que nos atormenta no son entes ni personas, a veces solo nos asustan las preguntas de nuestra cabeza.
Comentarios
Publicar un comentario