A ti...
Te escribí una carta ya que no me pude despedir, qué tristeza... nunca la vas a recibir[17]
Perdona por no haberte escrito antes, por no haberme acercado contigo, no quería decirle a mi niña interna que un refugio se había ido[24]
Meses en silencio evidenciaron mi falta de tacto al sentimiento, no me preocupó no hablar sino dejar de escribir, muestra del decaimiento que en mí llegó a surgir[28]
No me ha costado ni un poco este escrito, lo admito, son palabras que hace tiempo ya se habían estado gestando, por lo que ya me llevo rato culpando[29]
Quiero decirte que he mejorado en mí, que aprendí. Este error no se va a volver a repetir[18]
Qué curioso, pensé que el texto sería extenso. No me afano, no me enrollo, lo suelto y adiós meollo. Es porque ya me despedí, este duelo ya lo viví, sin embargo dejo esta carta con siete párrafos y 176 palabras cargadas de culpa, no me pude despedir pero decido dejarme de afligir[51]
Ojalá me perdones abuelita, en tu tumba dejo flores[9].
Rosita R.

Comentarios
Publicar un comentario